¿En qué consiste el método de assisted hatching?

El hatching asistido, también llamado eclosión asistida, es una técnica complementaria a los tratamientos de Fecundación in Vitro (FIV), que consiste en abrir un pequeño orificio en la zona pelúcida que rodea un embrión para que, una vez se produzca la implantación, se facilite la liberación del blastocito y este proceso tenga más posibilidades de culminarse con éxito. Lee toda la información sobre le método assisted hatching en este artículo.

Definición de eclosión asistida

A pesar de que se practica desde hace años en algunas clínicas de fertilidad, no es un tratamiento que se haga de manera habitual, salvo cuando se dan determinadas circunstancias que lo hacen recomendable. Ocurre, con más frecuencia, en el caso de embriones que han sido vitrificados ya que esta capa pelúcida que sirve para protegerlos de agresiones externas también puede tornarse más dura o gruesa de lo habitual, y dificultar así en cierta medida el delicado proceso de implantación.

En el caso de que la eclosión asistida ha tenido lugar  no se diferencian tres tipos de blastocistos:

  • Blastocisto expandido: el embrión presenta gran tamaño y la zona pelúdica es más fina.
  • Blastocisto eclosionado: la zona pelúcida está rota y el embrión está saliendo.
  • Blastocisto hatched:  es cuando el embrión se ha desprendido totalmente de la zona pelúcida.

¿Cuándo recurrir a la técnica de la eclosión asistida?

Serán los embriólogos y especialistas los recomienden, o no, la aplicación del hatching asistido en función de cada caso. Para valorar su uso, atenderán a las siguientes causas:

  • Zona pelúcida de los embriones más gruesa o dura de lo recomendable.
  • Embriones que han sido congelados, ya que este proceso engrosa y endurece la zona.
  • Fallos repetidos en la implantación tras varios ciclos de FIV.
  • Mujeres de edad más avanzada (mayores de 38 años), con dificultades para obtener el embarazo.

  • Cuando se aprecian valores elevados de la hormona FSH basal sérica.
  • En los embriones que presentan un desarrollo lento durante su cultivo.
  • Embriones en los que el aspecto de su zona pelúcida tiene una tonalidad anormal, más oscurecida.
  • Aquellos embriones que presentan gran fragmentación ya que estos fragmentos pueden ser “aspirados” al tiempo que se realiza la eclosión asistida.

Es importante destacar que en los casos de DGP, es decir Diagnóstico Genético Preimplantacional que permite descartar algunas enfermedades de tipo hereditario o genético, este proceso se hace siempre. Por tanto, en dichos casos no habrá que volver a hacerlo ya que los embriones implantados presentarán ese pequeño orificio, necesario previamente para hacerles la biopsia del DGP.

Preguntas sobre el proceso de hatching asistido

Africa Studio || Shutterstock

Técnicas del hatching asistido

Existen 3 posibles opciones para realizar una eclosión asistida. Un aspecto importante en cualquiera de ellas es realizarla en la fecha correcta, habitualmente sobre el tercer día de desarrollo y cultivo del embrión, una vez éste ha superado en más de 8 células su división celular.

En cuanto a las formas de hacerlo, son las siguientes:

  • Eclosión mecánica. Es la más rudimentaria y se utiliza una especie de aguja para realizar el orificio. Se usa de manera infrecuente porque tiene un riesgo elevado de dañar el embrión
  • Eclosión química. Utiliza una solución como el ácido tyrodes para “adelgazar” la zona progresivamente y, que así, se logre abrir un pequeño agujero en la misma
  • Eclosión a través de láser. La técnica empleada de forma mayoritaria por sus riesgos más bajos y mayor precisión. A través de los micropulsos del láser de última generación se realiza el orificio de manera adecuada y rápida. Como contra, es el procedimiento más caro de los tres.

Resuelve todas las dudas frecuentes sobre la técnica de hatching asistido y descubre cuál es su tasa de éxito.

Al no ser un proceso de reproducción asistida demasiado frecuente, no existen hoy en día estudios concluyentes respecto a sus porcentajes de éxito, aunque sí que es cierto que, en los casos que hemos comentado, presenta importantes ventajas. Respecto a su precio, aumenta el precio de la FIV entre 300 y 500 euros.

Finalmente, hay que comentar que la eclosión asistida no es un proceso carente de riesgos ya que siempre que se realiza una manipulación embrionaria, hay posibilidades de dañar los embriones. De ahí, que sea necesario la recomendación de un especialista a la hora de aplicarla para no hacerlo indiscriminadamente.

0 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

©2018 Serás Mamá es una web de elembarazo.net

Forgot your details?

Ir a la barra de herramientas