¿Cómo puede ayudarte el endometrio trilaminar a quedarte embarazada?

El endometrio es una especie de tapiz mucoso que recubre el útero y que afecta directamente a la fertilidad femenina por su incidencia en la implantación embrionaria el paso previo al embarazo. Un adecuado estado y preparación del mismo resulta vital para que este delicado proceso se produzca con total seguridad. En este artículo te mostramos cómo puede ayudarte el endometrio trilaminar a quedarte embarazada y cumplir tu sueño de ser madre.

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Definición de un endometrio trilaminar

Cuando hablamos de endometrio trilaminar nos referimos a un término médico que se utiliza para describir un tipo de endometrio receptivo, que se observa a través de la ecografía y que presenta bien diferenciadas sus tres capas. Es un ciclo menstrual “normal”, suele darse entre los días 19 y 21 del ciclo y el grosor medio está entre 7-10 mm.

A través de una ecografía se establece un “corte” longitudinal del útero que nos permite observar este estado.

No obstante, y a pesar de este “aspecto” adecuado, esto no es un indicativo inequívoco de que vaya a producirse la implantación y con ella el embarazo. Tan solo es un indicativo médico de que las condiciones del endometrio son propicias para ello.

Cómo puede favorecer el embarazo el endometrio trilaminar

Presentar un endometrio trilaminar es fundamental para ser madre y favorecer un embarazo. Antes de visualizar la capa más interna que recubre el útero, el endometrio, han de observarse otras dos capas:

  • Capa externa

Denominada Perimetrio cubre parcialmente el útero

  • Capa media

Denominada miometrio, es de tipo muscular y a su vez se subdivide en otras 3 subcapas: longitudinal externa, circular media y longitudinal interna


Por su parte, en el endometrio conviven 3 capas, de las cuales 2 de ellas se agrupan en la denominada capa funcional. Esto significa que proliferan y finalmente se desprenden a través de la menstruación si no ha sucedido la implantación. Esta capa funcional consta de el área compacta y el área esponjosa.

Por su parte, la tercera capa es a la que llamamos capa basal, que no se desprende al producirse la menstruación, sino que continúa para continuar con la regeneración endometrial de cada ciclo.

Para lograr un embarazo lo más indicado es que el aspecto ecográfico del endometrio presente este aspecto trilaminar, en combinación con un grosor adecuado. Tener un espesor adecuado en el endometrio favorece una implantación exitosa y posterior desarrollo del embrión. Mejorar el grosor del endometrio es posible cuidando tu alimentación, descansado y siguiendo una serie de rutinas básicas y saludables.

Si alguna de las capas no se observa bien o presenta alteraciones en el endometrio, habrá que hacer las pruebas y análisis ginecológicos pertinentes para determinar cuál es el origen del problema y poder solucionarlo.

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Pasos para conseguir un endometrio trilaminar

Si esta situación no logra producirse de forma natural hay ciertos hábitos que pueden ayudarnos a conseguirlo. Entre ellos están:

  • La alimentación. Mediante una dieta equilibrada podemos ayudar a nuestro endometrio para estar más receptivo. El objetivo es equilibrar la insulina y el cortisol a través de los alimentos que consumimos, pues ambos influyen en las hormonas reproductivas. Hay que consumir alimentos ricos en fibra y con un bajo índice glucémico, alimentos antioxidantes y ricos en coenzima Q10, alimentos que contengan vitaminas del grupo B, tan importantes en la fertilidad, así como evitar estimulantes y sustancias tóxicas.
  • Ejercicio físico. Mejora la circulación sanguínea, tan importante. Basta con la práctica moderada durante media hora al día.
  • Masaje femoral, que favorece y aumenta el flujo sanguíneo.
  • Descanso adecuado, para la regeneración hormonal.

Además de todo esto estarían los tratamientos de fertilidad hormonales, que combinan la administración de estrógenos y progesterona y que ayudan en la preparación del endometrio para la fase de implantación.

Estas inyecciones hormonales son sumamente frecuentes en numerosas técnicas de reproducción asistida como la Fecundación in Vitro (FIV). Sus beneficios están sumamente probados, especialmente en el caso de implantación de embriones congelados o procedentes de ovodonación.

Si no tienes un endometrio trilaminar y puedes tener problemas de fertilidad el especialista determinará el tratamiento más indicado en cada caso.

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