Transferencia de embriones

La transferencia de embriones es el último paso del proceso de fecundación in vitro. Después de la estimulación ovárica, la extracción de ovocitos mediante punción y la fecundación de los óvulos, el siguiente paso consiste en transferir los embriones al útero de la mujer.

Transferencia embrionaria paso a paso

Una vez se han seleccionado los mejores embriones, pasadas unas 72 horas desde la punción ovárica, se procede a si introducción en la cavidad uterina. Este proceso es muy poco invasivo y no requiere hospitalización. La mujer se acomoda en un potro ginecológico y mediante un catéter flexible especial, el especialista deposita los embriones en el útero a no más de 2 cm del fondo de la cavidad. Este proceso se realiza con control ecográfico para que el médico coloque el embrión en el lugar exacto y no requiere anestesia. fecundacion in vitro

Dependiendo de la edad del paciente, de las posibilidades de éxito y de sus antecedentes se transferirá un número u otro de embriones hasta un máximo de tres. Esta es una de las principales razones por las que aumenta el porcentaje de mujeres que tienen embarazos múltiples después de haberse sometido a este tratamiento de reproducción asistida, un 20% de los embarazos resultado de una FIV, son múltiples.

Una vez se ha realizado la transferencia, la paciente debe quedarse unos 30 minutos sentada o acostada y ya puede retomar su vida normal sin hacer mucho esfuerzo. Es muy habitual que se receten óvulos vaginales de progesterona para favorecer la fase lútea y que el embrión se desarrolle correctamente.

Es importante recordar que el hecho de transferir los embriones fecundados en el útero no garantiza el embarazo. Habrá que esperar a la fecha de la próxima menstruación para saber si el proceso ha tenido éxito. Mediante la donación de embriones es posible realizar esta transferencia embrionaria en aquellas parejas que tienen ciertas dificultades para concebir.


Si la FIV no tiene éxito, se puede transferir más adelante otros embriones que hayan podido ser fecundados durante el proceso y que sean viables.

Síntomas después de la transferencia embrionaria

Es completamente normal y habitual que las mujeres que se han sometido a una transferencia embrionaria, estén pendientes de todos los cambios o sensaciones que experimente su cuerpo hasta que llega el día de la siguiente menstruación. Las dudas sobre si algún cambio o síntoma puede significar algo positivo o algo negativo son de lo más comunes.

Incluso pequeños sangrados pueden no ser un síntoma negativo. De hecho las pequeñas perdidas días después de la transferencia son normales, siempre y cuando vayan menguando y desaparezcan en dos o tres días.

Debido a la estimulación ovárica previa, es normal que se experimente algún mareo, dolor de riñones o pinchazos en la zona pélvica. Al igual que la hinchazón y el endurecimiento del pecho también provocado por las hormonas suministradas.

Además de los síntomas físicos, este periodo de espera hasta saber si el embarazo se ha producido o no, esta plagado de sentimientos, miedo y altibajos emocionales. Es habitual, por tanto, que se experimente cierta ansiedad, insomnio y nerviosismo que se puede aliviar manteniendo la mente ocupada en la actividad de cada día. No es recomendable permanecer en reposo absoluto. Mientras no se realice demasiado esfuerzo, lo mejor es llevar una vida totalmente normal.

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